Rutina.
Hoy comienza una nueva semana. Para mi es más nueva que quizás para el resto de las personas. Después de estas últimas tres semanas en las que he vuelto a sufrir, en las que he tropezado y caido, en las que he llorado y pensado, tengo que retomar el curso que había tomado.Soy de esa clase de personas a las que la rutina al mismo tiempo las mata y les da la vida. Cuando llevo un tiempo siguiendo mi rutina diaria comienzo a sentirme deprimido y necesito salir de ella, pero me basta con un pequeño cambio, con hacer algo distinto a lo habitual y luego vuelvo a ella. Siempre he sido así, necesito que las cosas cambien solo lo justo para sentirme en mi lugar, si no cambian nada no me encuentro bien, si cambian demasiado me descolocan. Eso es lo que me ha sucedido las últimas semanas.
Tuve cambios demasiado grandes y en un momento en el cual para mi la rutina lo era todo. Mi control en la alimentación, el ejercicio regular hacían que tuviera un cierto dominio de la situación. Me sentía bien, no vomitaba, comía más o menos bien y comenzaba a sentirme mejor con mi cuerpo al ver como el ejercicio daba resultados. Entonces lo cambié todo, me dejé llevar por mis impulsos, dejé que una persona entrara como un vendabal en mi vida, dejé de controlarme, dejé el ejercicio, porque no me dejaba tiempo para nada mas. Esa persona ocupaba mi tiempo libre, y el resto del tiempo, estaba demasiado cansado como para tomar de nuevo las riendas. Así que dejé que fuera ella quien ocupara la mayor parte de mi tiempo. También dejé el control de mi alimentación en sus manos, ya que salíamos a cenar fuera, o comíamos en mi casa, pero ahora éramos dos, y no solo era yo el que decidía sobre lo que comía. Gastaba mis energías en agradar a esa persona, sin darme cuenta de que me las estaba quitando a mi. Al mismo tiempo me daba cuenta de lo que estaba haciendo, del riesgo que estaba corriendo, pero aún así no lo vo venir. Perdí el control, perdí mi rutina y con ello volví a caer, tropezé.
Cuando me di cuenta de ello, era demasiado tarde como para no tropezar, así que así fue. Pasé la peor semana en mucho tiempo, no voy a decir que me arrepiento, porque, como todo en la vida, todo sucede por una razón. En este caso creo que fue para que aprendiera una lección que ya creía tener aprendida. Esta mañana se lo decía a mi mejor amiga y la persona a la que más quiero ahora mismo. Durante toda mi vida dejé que la razón, mis deséos más físicos, la soledad y mi desesperación sustituyeran al corazzón a la hora de amar. Así que puedo decir que nunca en mi vida he amado a nadie con el corazón, que nunca he sentido estar enamorado de nadie, y eso me apena un poco, por todo lo que me he perdido. No se si es tarde ya para sentirme así, quiero pensar que no, de hecho, mi corazón quiere a una persona ya, aunque me falta algo aún. Pero no quiero desvíar el tema.
Este fin de semana, dejé que el descontrol me invadiera. Este fin de semana fui el mismo de hace 4 meses, comí, bebí, vomité, como antes. No voy a arrepentirme, fue un adios, fue una señal de que mi cuerpo quería despedirse de esas sensaciones. Me dejé hacer, porque creo que mi mente estaba cansada por todo lo que había pasado estas últimas semanas. Dejé que los excesos me invadieran, a la manera de una despedida, a la manera de unas vacaciones, de un descanso. Esta mañana me he levantado de otra manera. He descansado mucho este fin de semana, tanto al nivel más puramente físico (he dormido bastante), como al más puramente mental, por lo mucho que me he permitido en cuanto a excesos. Tampoco es que esta noche haya dormido demasiado bien, me he despertado unas cuantas veces, y aún a riesgo de que os ríais, he tenido toda la noche la sensación de que había una cucaracha en la puerta de mi armario, la veía con sus put.... antenas allí, observándome. Pero no dejé que lo irracional me diera miedo, así que ni encendí la luz, ni miré a la puerta, porque ya sabía que no estaba allí. Así que, a pesar de haberme despertado de noche, no me levanté con una mala sensación, sinó más bien al contrario. No he rechinado los dientes, y eso siempre es una buena señal en mi. Así que hoy retomo lo que dejé hace 3 semanas, hoy vuelvo a mi rutina. Estoy deseoso de comenzar con ella, de mantener el control de mi alimentación, de mis abdominales y flexiones, de sentir que me controlo y de perder de vista las ganas de vomitar.
Volveré a estar como estaba, es más, estaré mejor que nunca. Hoy comienza un nuevo día, hoy es una nueva etapa en este tour que corro. La montaña fue dura (siguiendo la metáfora ciclista), y la caida también lo fue porque estaba yendo muy rápido, pero ahora es todo llano por un tiempo, tampoco será cuesta abajo, pero con mi esfuerzo alcanzaré la meta, aunque esta esté lejos aún. Como dije, continuando con el simil, esta es otra etapa mas, habrá mas puertos de montaña con subidas complicadas y mucha energía gastada, habrá descensos rápidos en los que lograré mucho sin esfuerzo apenas, habrá zonas más lisas, llanas, en las que simplemente pedaleando avanzaré. Pero al final llegaré a coronar Paris, y me convertiré en ganador de mi tour particular. Seguro que el maillot amarillo me sienta de maravilla :-D
Bueno, ahora me pongo a trabajar, aunque no séa del todo cierto, pero por lo menos a estar aqui, que para eso me pagan. La próxima vez que os hable, que será mañana, o eso espero, os diré que mi día ha sido bueno, que he recuperado el control, no es que así lo deseé, sinó que sé que así sera.



















