
Amor, qué es el amor. Todos conocemos partes de la definición, o podemos mirar en un diccionario. Pero la realidad es que es una palabra abstracta, con multitud de significados. Lo que sucede es que todos lo vivimos de manera diferente, y también en un grado diferente. No es lo mismo amar a una madre, a una hermana, a un hijo o a una mujer (en mi caso). Tampoco es la primera vez que siento amor por alguien, pero si es cierto, que es la primera vez que lo siento de esta manera, y con un grado tan, tan fuerte.
Ayer hablaba con un amigo, hablábamos de esto precisamente, porque el me preguntaba porqué me voy tan lejos a ver a una persona. Entonces intenté explicarle, aunque tampoco es que pudiera hacerlo completamente. Pero basicamente, me gustaría resumir lo que le dije.
Primero está lo obvio, quiero decir, que es una persona que me fascina, fisicamente y mentalmente. Me encanta su manera de ser, su voz, su sonrisa, su risa abierta y sincera. Adoro su bondad, su romanticismo, su dulzura. Miro sus fotos y me quedo embobado. Pero todo esto es evidente, es especial, pero no es lo más decisivo, aunque todo su ser me vuelve loco.
Pero lo más importante es lo que siento en mi interior, lo que no comprendo, las sensaciones más puramente del alma. La conexión con ella es absoluta, la empatía existe. Siento lo que ella siente, conozco lo que piensa, no es que termine sus frases, es que pienso lo mismo, en el mismo momento. Cuando conoces a una persona lo suficiente, puedes terminar sus frases a fuerza de la costumbre, pero en este caso no se trata de eso, es más irracional, más increible. Por ejemplo, esto ha pasado ya muchas veces; me levanto por la mañana y me siento mal, me duele la espalda, estoy cansado, y no tiene mucho sentido, porque el día anterior estaba bien, me duele el estómago, o simplemente me siento mal fisicamente. Luego hablo con ella, y descubro que ese día se siente horrible, comparto su sufrimiento. Eso ha pasado ya muchísimas veces. Pensamos lo mismo, suspiramos al mismo tiempo, decimos la misma frase, que nunca antes habíamos dicho, al mismo tiempo. De repente siento deseos de llamarla, o de darle un toque a la tarde, y justo en ese momento suena mi móvil, o el de ella. No se, esto es algo que nunca me ha pasado, tal grado de conexión.
Por otro lado está la felicidad que siento, que es absoluta, nunca en toda mi vida me he sentido tan feliz, tan bien, tan a gusto conmigo mismo. Y algo, que también es importante, nunca me ame a mi mismo, ahora si, como decimos, porque como siempre, pensamos lo mismo, ella es yo, así que si la amo a ella, me amo a mi mismo. Con ella tengo energía y fuerzas, tengo ilusión y un futuro increible a mis pies. Y nunca en mi vida estuve tan seguro de algo, como del amor que le profeso, y el amor que me profesa ella, que es igual al mio. Además, son muchas las voces en mi, que me dicen que esta persona es la definitiva, que no necesito (ni quiero) buscar más, que estaremos juntos eternamente. Jamás estuve tan seguro de nada.
Algo más que deciros, ocupa mi pensamiento a perpetuidad, no hay momento del día, segundo, en el que no esté a su lado, porque está en mi interior. Ella tiene mi corazón y mi alma, se lo he regalado, me entrego totalmente, sin dudarlo.
Y bueno, me tengo que poner a trabajar, perdonadme por ser tan pesado con el amor que siento, pero bueno, es la parte más importante de mi vida, la persona que más me importa, y tengo que hablaros de ella también. Ojalá pueda compartir con vosotros un poco de la felicidad que siento. Besos a tod@s.
PD: Mi amor, ya lo sabes, pero me encanta decírtelo: TE AMOOOOOOOOOOOOO